El costo financiero de enfermar puede ser incierto, los seguros de salud dan certeza financiera ante la ocurrencia de una enfermedad. Por ley en Chile estamos obligados a tener un sistema de salud que nos proteja ante un evento médico, esto puede ser en Fonasa o Isapre. El reembolso promedio de las Isapres es cercano a un 50%. La diferencia no bonificada, la debemos financiar nosotros y a ese monto se le conoce como co-pago.
Los seguros de salud voluntarios se hacen cargo entonces de financiar parte o la totalidad de ese co-pago. Este monto puede ser la diferencia en el pago de una consulta médica o la de una hospitalización de varios días. En la primera el monto por una consulta es relativamente bajo, sin embargo muy probable que ocurra, en el caso de una hospitalización el monto puede llegar a ser tan alto que cause un daño patrimonial. Para cubrir cada una de estas situaciones existen 2 tipos de seguros, los complementarios que se hacen cargo de los gastos domésticos y de mayor frecuencia y los catastróficos, que tienen una ocurrencia menor pero son de alto costo.
El seguro complementario cubre una parte del copago, tienen deducibles bajos (0,5 ó 1 UF por año de cobertura) pues no está diseñado para gastos mayores sino para el gasto doméstico, bonifica en general en línea y están asociados a topes por prestaciones. Por el otro lado, el seguro catastrófico tiene asociado un deducible alto (entre 65 y 100 UF por evento) pues está diseñado para gastos médicos de alto costo, los reembolsos no son en línea pues están asociados mayormente a gastos hospitalarios y tienen un tope por evento, en general sobre 15 mil UF. Ninguno de estos seguros es mejor que el otro, se complementan y en conjunto entregan tranquilidad financiera y mejor acceso a la salud.
Un ejemplo para entender mejor su uso: Una persona va al médico por un dolor de cabeza, el médico le receta analgésicos y le pide realizarse una resonancia (TAC). Producto del examen le descubren un tumor en el cerebro, por lo que deberá operarse y todos nos podremos imaginar el alto costo que podría tener dicha cirugía y su recuperación. En este ejemplo, todos los gastos ambulatorios y parte de los hospitalarios serán cubiertos por el seguro complementario hasta un tope, en el caso de Liyfe el tope es de UF350 (casi $10 millones de copago), la diferencia que supera este monto será cubierta por el catastrófico de UF1.000 que incorpora nuestro seguro. Ambos seguros cubren las mismas prestaciones, pero uno actúa cuando el monto supera el plan de salud.